Pequeña Edad de Hielo Moderna


Según la visión del equipo de Mitos y Fraudes, una pequeña Edad de Hielo se aproxima. No obstante que ellos no consideran el 2012 como momento del evento y de catástrofes, lo proyectan para los años 2020 y 2030 dado los estudios que han efectuado al sol.

No está de más saber su punto de vista, porque sea donde sea que veamos, un futuro incierto y trágico se cierne. Ellos dan la visión para Argentina y el resto del mundo. Aquí el texto resumido (pinche el enlace final para leerlo completo):

Asumiendo que se concreten los diagnósticos que desde el año 2008 anticipan próximos ciclos solares largos y con baja intensidad de manchas y tormentas solares, es esperable que entre el 2020 y el 2030 se produzcan temperaturas extremadamente bajas en todo el planeta que podrían prolongarse varias décadas.

Si se cumplen los peores pronósticos, esta baja temperatura sería comparable a la “Pequeña Edad del Hielo” que afectó al mundo entre 1600 y 1700, épocas que quedaron registradas en documentos históricos y reflejadas por cuadros e ilustraciones de artistas de la época, como las famosas Ferias del Hielo realizadas durante meses sobre el RíoTámesis congelado hasta su desembocadura en el Canal de la Mancha.

Las consecuencias para Argentina serían extremadamente graves, pues siendo un país eminentemente agropecuario, depende fundamentalmente del buen clima para la adecuada marcha de sus cosechas y cría de ganado. Como país de clima tradicionalmente templado, una gran parte de su población vive en zonas donde muy raramente las temperaturas descienden por bajo 0º C, y sus viviendas e infraestructura no están preparadas para resistir congelamientos ni nevadas.

Empeorando la situación, la irracional fantasía del “calentamiento global” machacada sin cesar por diferentes agrupaciones ambientalistas y medios de prensa hace que las expectativas y previsiones que pudieran adoptarse lo hacen en el sentido contrario al real peligro, por lo que habrá muy pocos años desde que se confirme el enfriamiento para que se adopten las medias precautorias necesarias.

(...)

Los efectos del clima serían aun peores en el Hemisferio Norte, donde está la mayor parte de la masa continental y población humana. El frío extremo haría muy dura la situación de Canadá (que posiblemente perdería su capacidad de producir cosechas y debería depender exclusivamente de la importación de alimentos excepto lo que produjera en invernáculos) y los países europeos en general, donde tal vez sólo se verían algo mas aliviados España, Italia, Grecia y parte de Francia. La situación de los países nórdicos, bálticos, Rusia, Corea y China sería extremadamente grave, especialmente por las complicaciones alimentarias que sufrirían, además de requerir muchísimo mas combustible del que consumen actualmente.

Posibles consecuencias de esta situación.

Para Argentina:

La reducción en la capacidad de producción agrícola en el país tendrá consecuencias devastadoras. La producción de maíz sólo podrá realizarse mediante sistemas de riego, y si no hay adecuados controles podría colapsar rápidamente el uso de las aguas subterráneas, con graves problemas para la sostenibilidad de la población en la región central del país.

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Las migraciones internas generadas por la falta de producción agrícola colapsará la capacidad de Buenos Aires y Rosario para sostener nuevos núcleos de población, con incrementos insostenibles en la demanda de agua y energía. Los cordones segundo y tercero del conurbano, que actualmente tienen unos 8 millones de personas en condiciones extremadamente precarias sentirán muy fuertemente el impacto de temperaturas glaciales, pues las viviendas no están adaptadas para el frío. Se incrementarán las enfermedades del frío y transmisibles por agrupamiento humano (neumonía, gripe, tuberculosis, etc.) aunque seguramente se redu-cirán los casos de dengue y mal de Chagas.

Si se producen situaciones de frío extremos durante varias semanas (con temperaturas por debajo de 0º) se plantearán problemas nuevos, ni siquiera pensados hasta el presente, como el congelamiento de las cañerías de distribución de agua potable y el colapso energético y de provisión de gas.

Bajo esas circunstancias, podrían producirse importantes conflictos sociales con el desplazamiento interurbano de grandes núcleos de población que intentarían obtener por la violencia abrigo, agua y alimentos. Si no existen fuerzas armadas capacitadas para disponer el orden, es posible que la anarquía terminara dominando en la sociedad.

En el Mundo:

En primer lugar, la enorme reducción en la capacidad de producir alimentos provocará un aumento generalizado de éstos, y posiblemente importante carestías, que afectará inmediatamente a los sectores más pobres del mundo, con hambrunas para millones de personas. África, Asia, Centro y Sudamérica serán afectadas por esos problemas, aunque tal vez tendrían menos problemas en sus cosechas (a excepción de Argentina, Uruguay y Chile, por ubicación geográfica).

Es posible que parte de los problemas puedan solucionarse con enormes inversiones extranjeras que intentarán producir allí lo que ya no sería posible obtener en sus tierras propias (Europa, Canadá, Rusia, Corea y parte de China).

Sin embargo, y considerando que en la actualidad hay sólo un inestable equilibrio producción-consumo de alimentos, y las reservas mundiales son mínimas, es esperable un déficit crónico de alimentos que tendrá enormes consecuencias sociales, políticas y económicas.

La producción y reservas de combustibles sufrirán un vuelco espectacular. Es posible que todas las conver-saciones actuales respecto de los bio-combustibles sean dejados de lado ante el enorme incremento y es-casez de estos insumos, y vuelva a reconsiderarse la utilización del carbón y las centrales nucleares.

Si logran superar el impacto inicial de encarecimiento de alimentos y energía, probablemente India y Brasil quedarán entre los menos desfavorecidos, por su situación geográfica (el cambio de clima incrementaría la nieve en el Himalaya y el caudal de los ríos hindúes), en tanto China tendrá enormes dificultades para con-servar su desarrollo actual.



Por Roberto Lapuyade


Fuente: MitosyFraudes

2 comentarios:

Roberto Lapuyade dijo...

Como autor de este análisis, le agrego que soy arquitecto con formación en planeamiento estratégico. El estudio es una proyección estratégica que permite prever escenarios realistas en el supuesto que se verificara la real correlación entre ciclos solares débiles con períodos de baja temperatura. Hasta el momento las hipótesis analizadas son consistentes con las observaciones realizadas desde diferentes ámbitos. Desde el punto de vista preventivo, deberíamos considerarnos en un estado de "alerta amarillo".

tty3 dijo...

Desde luego unos prefier que surja esto antes de que se destruya la capa de la corteza terrestre...
¿no cree?