Construyen “La Ciudad del Fin del Mundo” en Xul

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Al parecer, un numeroso grupo de personas de origen italiano han escogido un lugar cercano a la comisaría de Xul para edificar un conjunto de viviendas, a las que los vecinos de esa comunidad ya conocen como el lugar del “fin del mundo” o del “juicio final”.

Lo han hecho, desde luego, por esto del 2012.

“La Ciudad del Fin del Mundo” llama poderosamente la atención, si se toma en cuenta la versión en torno a su construcción, pues según narran habitantes de esa comisaría uno de los pobladores de esa mini ciudad contó que una mujer integrante del grupo tuvo un sueño en el que un “ser de luz” le comunicó que deberían construir su nuevo asentamiento en Xul, luego de lo cual reclutó a quienes optaron por dejar colonias similares en Veracruz y Michoacán para venir a Yucatán.

“Las Águilas”, que es como se llama el conjunto, fue construido para dar albergue a aproximadamente 150 familias
, en un terreno que está en litigio entre integrantes de la familia Granados Sierra, que dividida en dos bandos, unos a favor del padre Mateo Granados y, otros, de la madre Delmy Sierra, se disputan la propiedad de este antiguo rancho.

Las casas construidas por los italianos son peculiares, pues poseen gruesas paredes, poco usadas aquí por el calor que impera en el Mayab; todas están dotadas de energía eléctrica proporcionada mediante contrato con la Comisión Federal de Electricidad, además de que cuentan con paneles para la obtención de energía de los rayos del sol.

Algunos habitantes de Xul han trabajado en el levantamiento de las edificaciones, las cuales se ubican sobre cerros, pues sus propietarios aseguran que tienen que ver con el supuesto fin del mundo para el 2012, según unas profecías mayas que los científicos no toman en serio.

Empero, según los habitantes de Xul, los italianos que ya se han asentado en la comarca lo hacen porque se preparan para ese acontecimiento y sus casas se construyen de tal forma que serían capaces de soportar radiaciones, pues al levantarlas se hacen dos paredes: una externa y otra interna, entre las cuales se pone un recubrimiento interior de un material cuyo tipo desconocen.

El núcleo central de ese conjunto alberga una construcción de mayor tamaño. Las edificaciones, por su diseño, parecen encaminadas a resistir tormentas solares o ataques químicos y bacteriológicos.

Aunque estas personas intentan no llamar la atención, su presencia no pasa desapercibida del todo; su mini ciudad se encuentra prácticamente en la selva, en una zona con vegetación subcaducifolia y cercana al antiguo asentamiento maya de Kiuic, ubicado dentro de la Reserva Biocultural Helen Moyers, administrada por la asociación civil Kaxil Kiuic, una organización mexicana que recibe apoyo económico, en parte, del Millsaps College de los Estados Unidos de América.

La zona arqueológica de Kiuic fue un centro Maya que existió desde el 600 a.C. hasta el 1000 d.C. y se extendía varios kilómetros a la redonda. Sus construcciones, situadas en las cimas de las colinas, se caracterizan por edificios abovedados de mampostería, algunos de los cuales aún están en pie.

Los antiguos Mayas de esta región llevaban a cabo su agricultura en las tierras planas localizadas entre las cerros, desde cuyos palacios y casas en las cimas se observaban magníficas vistas del paisaje circundante.

En similitud a los antiguos Mayas, los nuevos habitantes de la zona de Xul construyen en los cerros sus viviendas y los espacios circundantes serán destinados para la agricultura orgánica en esta que bien podemos llamar también ecoaldea, una comunidad cuya intención debiera ser social, ecológica y económicamente sostenible, basando su desarrollo en un respeto por la naturaleza, el uso de energías renovables, la sustentabilidad tanto alimenticia como económica, el reciclaje, así como el uso de materiales ecológicos para la construcción.

Aunque los “italianos” no están tal vez obligados a manifestar qué construyen o por qué lo construyen, lo cierto es que la escasa información sobre el sitio da lugar a toda clase de conjeturas.

Su mini-ciudad ha traído a colación otros casos que se conocen en el mundo. Por ejemplo, una compañía llamada “Vivos” planea construir cerca de las principales ciudades de Estados Unidos una red de 20 refugios capaces de soportar todo tipo de catástrofes, como guerras biológicas o nucleares, el impacto de un gran asteroide, una tormenta solar o un potente terremoto.

Cada centro, de 20 mil metros cuadrados distribuidos en cinco pisos subterráneos con paredes de casi un metro de espesor, tendrá capacidad para unas 200 personas. Según promete la empresa, los refugios estarán abastecidos con alimentos “gourmet” para un año, y asistencia médica y dental. Por supuesto que salvar la vida en uno de estos lugares será un privilegio para unos pocos, ya que una plaza cuesta la módica suma de 50 mil dólares.

La construcción de cada refugio cuesta unos 10 millones de dólares y la empresa anunció que comenzará a construirlos cuando reciba un cierto porcentaje de solicitudes de ocupación que resulten redituables. Cuando esté terminado, el refugio será entregado a una asociación de propietarios para que los dueños se encarguen de la seguridad y el mantenimiento, para garantizar la supervivencia a largo plazo de la vivienda.

“Vivos” espera completar esa red de refugios justo antes del 21 de diciembre de 2012, la fecha fatídica en la que algunos sitúan el Armagedón.

Asimismo, según reporta El Mundo en su edición digital, miembros del Grupo de Supervivencia de España 2012 (G.S.E. 2012) están construyendo un refugio atómico colectivo en un lugar de la Sierra de Madrid para protegerse de los augurios apocalípticos, que determinan que el fin del mundo acontecerá el 21 de diciembre de 2012, y en caso de que no se produzca en esa fecha, poder contar con un búnker para protegerse de un posible ataque de guerra, biológico o nuclear o desastres naturales como tsunamis, terremotos, tormentas solares y erupciones volcánicas.

Para el caso que nos ocupa, los “italianos”, conformados mayormente por gente ya adulta y niños, aunque con poca frecuencia, ya están en contacto con los habitantes de Xul, de donde se proveen de mano de obra para servicios como limpieza y jardinería.

Su poder económico es tal, que se asegura que donaron 100 mil pesos para la escuela primaria que funciona en esa comisaría, sitio al que mandarían a sus hijos a estudiar.

La colonia por ellos constituida en la zona de Xul, rumbo a la vecina población de Yaxachén, tiene un solo acceso, en el que claramente se observan letreros que prohíben el paso a personas ajenas a esa comunidad, aunque eso no impidió que hace tres semanas soldados del Ejército Mexicano hicieran una visita de rutina al lugar.

La mini ciudad tiene todo lo requerido para ser autosostenible, de modo que sus habitantes dependen poco del mundo exterior, al grado que su presencia casi ni se nota en la cabecera municipal, Oxkutzcab.

Para acceder a ella, se recorre un trecho de carretera que se bifurca, a su vez, en dos caminos: uno que conduce directamente a lo que es la casa principal, en lo alto de un cerro, con un camino de acceso hecho de piedra, y otro que recorre por dentro la propiedad. Ambos caminos tienen iluminación artificial y para acceder a las viviendas ubicadas en las colinas se recorren serpenteantes caminos hechos también de piedra.

Quien accede a la propiedad en su parte interior observa al inicio de ambos caminos una fuente, en la que sobre un pedestal está colocada una deidad, al pie de la cual están los símbolos entrelazados de una pirámide y la Estrella de David.

(Por Esto de Yucatán/diario Milenio)

Como vemos. Algunos se han tomado muy en serio lo que sucederá en 2012. En Argentina no estamos tan mal, también tenemos lugares. Pero no hay una organización como en México.

Foto : Humberto Muñiz Foto : Humberto Muñiz

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El link que pusiste corresponde a una noticia sobre la construccion de un enorme centro comercial cerca de Guadalajara.

Anónimo dijo...

Aca hay un link que respalda la noticia:
http://www.telediario.mx/node/33028

Christian Kenabis dijo...

Gracias!
Saludos

Anónimo dijo...

yo aqui vivo en merida yucatan cerca de oxcutzcaba ha salido muchisimo sobre ello en el periodico